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¿Quién es judío?

 

Los problemas para formular la identidad judía plantean inevitablemente dudas en casos individuales. ¿Depende la identidad judía de la sangre, de la religión, de ambas cosas o de algo diferente? ¿Puede alguien dejar de ser judío? Y, si ello es posible, ¿cómo?.

A menudo el patriarca bíblico Abraham es descrito como el fundador del judaísmo. Pero, ¿era él judío? Una tradición judía más tardía insiste en que observaba los mandamientos de la Torah, incluso a pesar de que éstos no fueron revelados en su época..

También la figura de Moisés es importante en las tres religiones monoteístas. La tradición judaica le reconoce como el mayor de los profetas, el mediador de la revelación de Dios al pueblo judío, el modelo de guía, intercesor y maestro.

Jesús de NazaretColonJesús de Nazaret, que se consideró a sí mismo judío durante toda su vida, también es considerado un profeta por los musulmanes, mientras que para los cristianos es una figura que trasciende al hombre con un mensaje espiritual para toda la humanidad.

La Inquisición española fue profundamente sensible al origen judío de los «cristianos nuevos». Lo que no está nada claro es que Colón fuera judío, como mucha gente cree.

 

 

SpinozaKarl MarxBaruch Spinoza, el mayor filósofo judío de todos los tiempos, era miembro de la comunidad sefardita de Amsterdam hasta que fue acusado de sustentar ideas heréticas y expulsado. Habiendo rechazado el bautismo, permaneció fuera de cualquier comunidad hasta el día en que murió.

A comienzos del siglo XIX muchos judíos alemanes se bautizaron, aunque no siempre fueron cristianos sinceros. Algunos, como Carlos Marx, habían sido bautizados en su niñez, Marx fue bautizado a los seis años; en años posteriores escribió un panfleto sobre la cuestión judía que rezuma un exceso de sentimiento antijudío.

FreudKafkaA medida que el siglo XIX avanzaba hubo un creciente número de judíos que abandonaron la comunidad judía sin sentir la necesidad de convertirse al cristianismo. Algunos saltaron nerviosamente de una religión a otra; muchos estaban preocupados por su desavenencia con el judaísmo.

En los escritos de figuras tan opuestas como Sigmund Freud, Marcel Proust y Franz Kafka podemos encontrar una cierta dosis de angustia sobre la identidad judía y su significación en el mundo moderno. Por otra parte, seria difícil para cualquiera hallar algún rasgo de sus origenes judíos en las pinturas de Pissarro o en la música de Mahler.

MahlerTrotskyPara algunos judíos intelectuales la atracción universalista del socialismo les ofrecía un camino fuera del ciclo represivo del rechazo y abandono judíos. Entre los colaboradores más próximos de Lenin hubo algunos comunistas de origen judío, entre los que cabe mencionar a León Trotsky, Leo Kamenev y Yacov Sverdlov (de quien tomó su nombre la ciudad de Sverdlovsk). Los artistas judíos soviéticos que alcanzaron su madurez durante la Revolución se enfrentaron a una elección dificil, como les había ocurrido a los intelectuales judíos de toda Europa, entre el particularismo judío y una postura más universal. El escritor Ilya Ehrenburg es paradigmático de los intelectuales asimilados a los que no se les permitió olvidar su bagaje judío. Boris Pasternak adoptó una postura más enigmática; habiendo abandonado el judaísmo por el cristianismo, se dice que posteriormente se ha autodefinido como «un ateo que ha perdido su fe». El director de cine Sergei Eisenstein es recordado como judío: de hecho, como muchos otros, fue el fruto de un matrimonio mixto, y al no ser su madre judía no fue aceptado por el rabinato. Para otros cualquier medida de sangre judía es ya una calificación.

Henri KissingerHugh MontefioreEn años todavía recientes no han faltado quienes, sin negar su fondo judío, no han mostrado ningún interés por una especificación de su identidad judía, religiosa ni nacional. Bruno Kreisky, Canciller socialdemócrata de Austria entre 1970 y 1983, es un ejemplo de ello. De igual forma podemos citar al famoso hombre de estado y político estadounidense Henry Kissinger. Mantenerse apartado del propio ambiente en este sentido exige en una figura pública una buena dosis de clara determinación; es una opción que resulta menos dificil para individuos privados, como muchos de quienes les han seguido.

¿Puede alguien ser judío y cristiano? Un obispo británico, el doctor Hugh Montefibre, ha proclamado que es ambas cosas. En los últimos años también ha habido conversiones al judaísmo, principalmente por razones matrimoniales. Marilyn Monroe, que se convirtió en judía al casarse cón el escritor Arthur Miller, es uno de los personajes del mundo del espectáculo que dió este paso.

 
Atlas cultural del pueblo judío. Nicholas de Lange, editorial Optima

 

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