A la Portada

La música de los sefarditas

 

Parece seguro que algunos elementos judíos participaron en la vida musical de la España medieval junto con árabes y cristianos, encontrándose en las cuentas de algunas casas reales juglares judíos a sueldo de la corona.También parece que el músico y cantor judío Al-Mansur tuvo un papel importante en la llegada a la corte de Alhaquem I de Córdoba del cantor de la corte de Bagdag, Ziryab, quien fundara la primera escuela de música en AI-Andalus e introdujera importantes novedades en la teoría y en la práctica musical de la época. Así mismo el poeta hispanojudío medieval Yehudá Haleví en su obra filosófico-apologética Kuzari habla de los diferentes estilos de la música interpretada en la sinagoga. Pero a pesar de la estrecha e intensa actividad entre árabes y judíos en Al Andalus, muy poco sabemos acerca de la práctica musical en las juderías. Tanto la música litúrgica como la profana que conocemos han llegado hasta nosotros por transmisión oral, habiéndose impregnado de elementos musicales de diferentes tradiciones occidentales y orientales, pero solo desde comienzos del siglo XX se han documentado sistemáticamente las tradiciones musicales sefardíes.

 

 

Coplas sefarditas.

 

Se trata de poemas estróficos con ilación de contenido narrativo, pero también descriptivo.

 

Noche de Alhad

El nacimiento y vocación de Abraham

El guiso de berenjenas

La esposica

Yigdal

 

 

Antología litúrgica judeo-tangerina [1]

Por Solly Levy

 

1.      Ahot Ketanna (Hermana pequeña)

2.      Hon Tahon

 

Se trata de una colección de discos láser que incluyen la mayoría de las melodías de la liturgia tangerina, grabadas en estudio y con acompañamiento instrumental. Cada volumen de la antología constará asimismo de un libreto como éste, llamado Claves y notas, donde podrán encontrarse las partituras musicales, la traduccón trilingüe (español, inglés y francés) de cada uno de los temas grabados así como comentarios, también en los tres idiomas

 

Objetivos del proyecto

Hasta donde hemos podido saber, las melodías litúrgicas tangerinas – ni tampoco las de toda la antigua zona española de Marruecos - no han sido nunca grabadas de manera profesional y con acompañamiento instrumental. Éste no es el caso de los piyyutim tradicionales del sur de Marruecos [2] , interpretados por artistas de renombre como Samy el Maghribi, Jo Amar, Haïm Louk y Emil Zrihan, por nombrar sólo a los más famosos, cuyos discos y casetes puede uno adquirir fácilmente. Se hacen hoy día infinidades de copias que mejoran técnicamente los antiguos elepés o los « 45 revoluciones », correspondientes a recitales grabados en directo y giras por todos los continentes.

Hemos de congratularnos, por ejemplo, del renacimiento de las melodías litúrgicas del sur de Marruecos, procedentes del repertorio arabo-andaluz. El arte del muwwal vuelve a estar en pleno auge y el aficionado, incluso extranjero, puede actualmente apreciar a los hazzanim y paytanim, procedentes del Sur de Marruecos, su virtuosidad vocal y la riqueza de esta herencia del pasado que ilustran y difunden con éxito.

Ahora bien, esta abundancia no tiene sólo consecuencias positivas. Ocurre cada vez más, incluso en las sinagogas donde una parte importante del kahal es de origen tangerino, que los jóvenes canten magníficas melodías del sur de Marruecos, israelíes, yemenitas, turcas, y dejen que se pierdan las antiguas melodías norteñas. Poco a poco, estas canciones, más austeras, menos atractivas y con menos adornos y complicadas fiorituras, desaparecen o se transforman hasta volverse poco menos que irreconocibles.

Resulta por tanto necesario darles un nuevo impulso, una nueva vida que les permita incluso salir del ambiente de las sinagogas. Se hace preciso presentar estas melodías de una forma moderna sin que pierdan un ápice de su autenticidad y esto es justamente lo que se propone la presente antología. Sin pretender igualar el genio musical de los grandes paytanim marroquíes, los ilustres discípulos de Rabbi David Bouzaglo, Z”L”, creemos que es nuestra obligación intentar preservar esta parte del patrimonio judío haciéndola atractiva al oído de un público tan numeroso como variado para despertar así el interés que se merece. Dicho de otra manera, la presente obra no está exclusivamente reservada para los judeo-españoles de Marruecos, al contrario, se ha concebido en un espíritu de apertura hacia los demás, con ánimo de invitar y de compartir.

 

La Cantata Yamim Noraím

He aquí por tanto el primer volumen de la antología dedicada, tal como hemos dicho anteriormente, a la memoria del Shalíah Tsibbur Salomón Assayag,  Z”L”. La Cantata Yamim Noraím incluye la mayoría de las melodías de las Selihot d’Elul-Tishri, de Rosh Hashana y de Yom Kippur, con acompañamiento orquestal.

Para oídos no avezados, o distraidos, las melodías tangerinas de los Yamim Noraím suelen parecer idénticas a las que cantan los Meknassis (en opinión de los expertos, la liturgia de Tánger recibió una notable influencia de la de Mequinez), los Fassis o los de Casablanca. Las diferencias son, no obstante, reales, y en algunos casos, de una evidencia absoluta. Algunas melodías tangerinas, de origen gibraltareño, como por ejemplo la del Nishmat, o la del ‘Alénu Leshabbéah, no existen en ninguna otra parte.

Resultaría difícil, incluso para un etnomusicólogo, explicar en qué consiste la originalidad de las melodías tangerinas. Cada ciudad tiene su ta’am, su sabor (pero la palabra ta’am significa también signo musical) y Tánger no constituye ninguna excepción. La pronunciación del hebreo, por ejemplo, es mucho menos magrebina y más próxima al español que en el sur de Ouezzane. Ocurre lo mismo para las modulaciones del cante sinagogal o de la cantilación de los textos bíblicos. Mientras los hazzanim del sur dejan que su inspiración les lleve a producir atractivas volutas vocales y sabias improvisaciones, los del norte se han esforzado siempre en respetar minuciosamente la esencia misma de la tradición ancestral.

Este diferencia de estilo se nota particularmente en las melodías de Yamim Noraím que les presentamos en nuestra grabación.

La Cantata Yamim Noraím está en venta a $ can. 40,00 (el juego completo: disco láser, libro y cuaderno de partituras), a beneficio de los alumnos de la única escuela sefaradí del Ontario, Or Haemet.

 

Por favor haga sus cheques pagaderos a la orden de:

Or Haemet Sephardic School

Enviar el pedido y el cheque a:

 

Solly Levy

7 Townsgate Drive  Apt. 408

Thornhill, Ont.

L4J 7Z9   Canada

Tel.: (905) 762 9087

 

Gracias de atemano por su interés y su generosidad.


Solly Levy,

Director del Proyecto e intérprete de las melodias


[1] La liturgia tangerina es presentada aquí como prototipo de las tradiciones litúrgicas de la antigua zona española de Marruecos y de Gibraltar.

[2] « Sur de Marruecos » , la parte del país situada al sur de la antigua zona española.

 

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